Mediante un comunicado de prensa, Millonarios, en respuesta a Boca Juniors, dio a conocer los resultados médicos practicados a Andrés Román. El cuerpo médico embajador determinó que no hay miocardiopatía hipertrófica. Entonces, ¿Quién miente?

Por: Óscar Corredor

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Andrés Felipe Román llegó de Argentina desolado por no pasar los exámenes médicos con Boca Juniors.  Pero sobre todo, porque en los exámenes médicos le detectaron una miocardiopatía hipertrófica. Enfermedad que le impediría jugar y lo obligaría a darle fin a una carrera deportiva que empezaba a subir como la espuma.

Millonarios emitió un comunicado de prensa señalando que practicaría los exámenes y pruebas correspondientes, para aclarar el caso de Román. Pues bien, dichas pruebas fueron realizadas y el resultado, en este caso del cuerpo médico embajador, dice todo lo contrario al del equipo Xeneize. Entonces, ¿quién miente?

“No se cumplen otros criterios imagenológicos igualmente característicos. Además que el paciente no ha tenido síntomas cardiovasculares de ningún tipo durante su desempeño deportivo, así como tampoco tiene antecedentes familiares de la enfermedad ni de muerte súbita de causa no clara”.

“Es un temerario”

Guillermo Bortman, jefe médico de Boca Juniors, arremetió contra Alberto Gamero por sus declaraciones sobre Román. El entrenador había manifestado su intención usar al jugador en el siguiente partido, después de que llegara de Argentina y se realizara los respectivos chequeos médicos.

“Una persona que no tiene ni idea de medicina no puede decirle a un jugador que puede volver a jugar un día como si nada. Es temerario y se lo diría en la cara», puntualizó Bortman en contra de Gamero.

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Corazón de atleta

En el mismo comunicado, Millonarios descarta la miocardiopatía y dice que “el diagnóstico más probable es que se trate de un corazón de atleta».

En otras palabras, Andrés Felipe podría presentar un síndrome que se da cuando una persona realiza una gran cantidad de actividad física diariamente. Esto hace que el corazón se acostumbre a trabajar a mayor intensidad y genera un aumento en el tamaño de este órgano.

Román tendría, entonces, un aumento del tamaño ventricular izquierdo y del grosor de las paredes cardiacas, lo cual se puede considerar un trastorno benigno y que no supone amenaza física hacia el deportista. Esto, de acuerdo a revistas científicas que tratan sobre el tema.

Román no jugó el pasado martes en la derrota de su equipo ante Junior. Sin embargo, Gamero lo sigue esperando “con brazos abiertos”. Los exámenes continuarán para el jugador y hasta no tener un resultado exacto, se determinará la suspensión del ejercicio de alto rendimiento.

La pregunta sigue en pie y requiere pronta respuesta y rápida aclaración, por el bien de Román, primero como persona y segundo como deportista. ¿Quién miente?