NACIONAL SALVÓ LAS PAPAS AL ÚLTIMO MINUTO

Muchos podrán quedarse, y es respetable, con que el Atlético Nacional vs. América del domingo 18 de octubre de 2020 fue un partidazo por los cuatro goles, la resurrección verde después de ir perdiendo por dos y esa agónica celebración de Brayan Rovira pero, en consideración de quien escribe este texto, los dos equipos más grandes de Colombia quedaron debiendo en términos futbolísticos.

América, con poco, estaba logrando mucho al estar ganando 0-2 y Nacional, sin sobrarle nada, no merecía perder pero, a fin de cuentas, queda la sensación latente de que pudo haber resultado un partido más atractivo, con dos equipos conformados por planteles bien armados y que están en la cuarta (Nacional) y sexta (América) posición de la Liga BetPlay.

Nacional, que es uno de los equipos más goleados del torneo, decidió resguardarse un poco más a comparación de lo que ha sido esta segunda era Osorio y cuando no tenía el balón se defendía con, mínimo, cinco hombres: Candelo, Córdoba, Braghieri, Mafla y Blanco pero la primera sorpresa de la noche fue ver que entre El Rifle Andrade y Baldomero era Perlaza quien jugaba más adelantado y con posibilidades de llegar al arco rival.

Ante la poca presencia ofensiva y las dudas defensivas del local, Duván Vergara, con un soberbio golazo desde larga distancia, le dio la ventaja inicial a un América que se había parado bien en el Atanasio pero no había hecho mucho más para irse ganador al entretiempo. 

La segunda mitad arrancó con una leve mejoría de Nacional pero sin claridad frente al arco rival y, después de una tontería monumental de Vladimir Hernández, el conjunto Escarlata logró aumentar otro gol en el marcador por medio de Carlos Sierra. 

Hasta ese momento del partido, no era previsible que un equipo que había generado tan pocas opciones claras de gol como Nacional, fuera capaz de empatar pero, con la entrada de Deinner Quiñones y Jarlan Barrera más la brillantez del Rifle Andrade y los huevos de Brayan Rovira, Atlético Nacional logró revertir ese amargo sentimiento de perder el clásico del país.

La figura del partido