Flamengo, que era el vigente campeón del certamen, cayó 3-5 desde el punto blanco del penal a manos de Racing y quedó eliminado.

Una jornada épica, como nos tiene acostumbrados la Copa Libertadores, se vivió en el histórico Maracaná. Se enfrentaban dos grandes: Flamengo y Racing. El equipo brasilero había sacado el empate a un gol en la ida de los octavos de final y con el 0-0 estaría en cuartos.

Sin embargo, el partido cambió cuando al minuto 63 fue expulsado Rodrigo Caio, el equipo local se quedó con 10 hombres y ‘La Academia’ se montó en el partido a tal punto, que tan solo dos minutos después se fue adelante con gol de Lisandro Sigali, tras quedarle un rebote en 5.50.

Pese a tener la ventaja, el visitante se replegó y buscó jugar al contragolpe, mientras que el ‘mengao’ buscaba con más ganas que fútbol el empate que los llevara a la definción desde el punto penal.

Y llegó la épica, minuto 93, las papas quemaban y apareció el de siempre, Diego, que tras un exacto cobro de tiro de esquina, se la puso en la cabeza a William Arao que la mandó al fondo, dejando inmóvil al arquero Gabriel Arias, quien era la figura del partido.

El partido se fue a penales en donde Racing no solo fue altamente efectivo, sino que Arias le detuvo el cuarto penal a Arao.

El equipo argentino avanzó a cuartos de final y espera por el ganador de la llave entre Internacional de Porto Alegre y Boca Juniors.