Desde la salida de Juan Carlos de la Cuesta de la presidencia de Atlético Nacional, las cosas no marchan bien entre directivos e hinchas, quienes han pasado por inestables momentos en cuanto las relaciones. Recientemente volvió a estallar el asunto en contra de Mauricio Navarro y Benjamín Romero, quienes están a la cabeza del club.
Por: Mateo Quintero
Las decisiones de la junta directiva de Atlético Nacional no han caído bien en la hinchada y en el último mes, los ánimos están caldeados, al punto de que las barras fueron a protestar hasta la sede administrativa en Itagüí arrojando botellas de Coca Cola.
El presente en torno a «El Verde» no es alentador y aunque la situación que se está viviendo causa revuelo, desde hace cinco años se vienen acumulando una serie de aspectos que hicieron estallar a la fanaticada.
En 2017, Juan Carlos de la Cuesta dejó la presidencia del club por motivos personales y en su reemplazo llegó Andrés Botero. Luego de que el conjunto antioqueño fuera campeón en 2017-ll, comenzaron a vender las estrellas del equipo y no hubo refuerzos de calidad. Todo esto se le atribuyó a Botero y la afición se le fue encima.
En 2018, Botero fue removido de su cargo y los fanáticos lo recuerdan por su mala gestión. Como si fuera poco, en ese mismo año se conoció que desde la parte interna se armó un complot para sacar a Macnelly Torres como diera lugar y se presume que fue Mauricio Navarro quien estuvo detrás de su salida.
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Entre 2019 y 2020 las cosas se calmaron un poco bajo el mando de Juan David Pérez y con la llegada de la pandemia todo estuvo quieto. En 2021, al final del primer semestre volvió a formarse otro escándalo por el proceso fallido de Alexandre Guimarães, aunque esta vez fue la plantilla profesional la que sufrió la arremetida.
Durante el periodo de Emilio Gutiérrez como presidente, las cosas mejoraron un poco y llegaron dos logros deportivos importantes, cosa que se reflejó en la asistencia al estadio. No obstante, tras el campeonato ante Deportes Tolima, todo dio un giro de 360 grados con la inesperada salida de Gio Moreno, la renuncia de Emilio Gutiérrez y la no contratación de nuevos jugadores.
La eliminación de liga y copa, sumado al nombramiento de Mauricio Navarro y Benjamín Romero como los altos mandos de la institución, junto con sus declaraciones y el precio de los abonos, rebosó la copa para las barras y la hinchada en general que expresaron su furia en las redes sociales y volvieron tendencia el #YoNoMeAbono.
También fueron a protestar a la sede administrativa de Itagüí tirando botellas de Coca Cola y con varias pancartas. Al parecer, las directivas se tomaron en serio el revolcón a sus alrededores y decidieron reunirse con las barras para hablar sobre algunos asuntos y bajar un poco la marea.
