Por: Julio Palacio

Las divisiones menores de Atlético Nacional se han caracterizado por la frecuente aparición de jóvenes talentos que posteriormente dejan la institución para triunfar alrededor del mundo. Hoy en nuestra reseña de jóvenes talentos hablaremos sobre Nelson Palacio: una joya que brillará con luz propia.

Más allá del amplio plantel con el que cuenta Alejandro Restrepo en Atlético Nacional, una de las piezas de renovación que podríamos ver (y que yo en lo personal espero ver con continuidad) es al volante Nelson Palacio.

¿DE DÓNDE VIENE?

El talentoso Nelson, quien acaba de disputar unos minutos en el partido Atlético Nacional vs. Águilas Doradas Rionegro, supo deslumbrar en su paso por Valledupar, dándole sentido al estilo de juego del equipo. El canterano suele ocupar la posición de MC en el 4-2-3-1. Al lado de un pivote –Gómez por ejemplo– su valor, como no podía ser de otra manera, reside en su rol –qué función tiene en el desarrollo del juego–.

A través de su capacidad asociativa y defensiva, el mediocentro podría asumir un rol fundamental en el sistema de su entrenador, que ahora mismo está mostrando ser uno de los mejores estrategas en la liga, gracias a su capacidad de adaptación a los diferentes escenarios propuestos por los rivales.

SALIDA DE BALÓN

En el inicio de jugada con dos centrales, el mediocentro se acerca y ofrece apoyos para darle continuidad a la jugada. Cuando el bloque progresa hacia campo rival, ¿cómo es su comportamiento? Él gana altura por dentro; ahí es donde Nelson Palacio se mete entre líneas y demuestra que no solo es fuerte en ganar duelos o en el aspecto físico, sino que también es bueno en lo técnico. 

Sin embargo, su rango de pase todavía es limitado: le cuesta poner agresividad y tensión en sus intentos (sus cambios de orientación son un ejemplo representativo en este sentido), y tampoco es capaz de romper líneas con envíos verticales.

Esto obliga a considerarlo, por el momento, como un mediocentro mucho más relacionado con las fases de salida de balón que con la construcción ofensiva en ataque posicional (sus pases garantizan seguridad, pero algunas veces, no desequilibran).

Combina alturas y funciones en el medio campo y es así que bien puede meterse entre centrales para liberar a los laterales o mantener su posición en un escalón intermedio para generar líneas de pase.

FASE DEFENSIVA

Palacio es un jugador disciplinado. No solo se ocupa de sus responsabilidades posicionales. Más de una vez lo hemos visto situarse en espacios que, a priori, no le corresponden –consecuencia de una jugada aislada–, pero son necesarios de llenar para impedir la progresión del rival. 

A partir de ese rigor posicional, demuestra su poderío físico. Capacidad de ganar duelos -incluyendo por supuesto los aéreos- y ofrecer ayudas a sus compañeros. Nelson es un futbolista que podría dominar en las dos transiciones: ofensiva y defensiva. Rápido en ambas. Ya sea para sumar en ataque o para presionar –característico de Nacional– o replegar en defensa. Ese cambio de chip tan rápido en segundos lo convierte en un efectivo polivalente, pero también contagioso. Nelson Palacio: una joya que brillará con luz propia.