LOS VETERANOS: GRANDES PROTAGONISTAS DE LA NBA

Se le ha atribuido a Francis Bacon la cita de “Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia”. En lo que respecta a un puñado de jugadores que en la duela del World Wide of Sports de Orlando, Florida  – en la que quizás fue su última participación en las finales de la NBA – lo dicho por el autor inglés del siglo XVII se vio refrendado ya que el bagaje fue determinante para  la victoria de Los Angeles Lakers sobre Miami Heat.

Y es que la temporada anterior fue en opinión tanto de algunos fanáticos como de  unos cuantos analistas una competencia devaluada a falta de los 82 juegos de rigor, la ausencia de público y sin las visitas a arenas rivales. No obstante, y hasta para el más cínico de los espectadores, es digno de mención ese grupo de jugadores experimentados que complementaron a las establecidas figuras de ambas franquicias en la serie definitiva del campeonato. Sobresalieron en el aporte a Los Angeles Lakers jugadores como Rajon Rondo, veterano que no desentonó en su desempeño con la segunda unidad del equipo alivianando las responsabilidades en la elaboración del juego para LeBron James. Por su parte Rondo es apenas el segundo jugador en la historia de la NBA en obtener un anillo tanto con los Lakers como los Boston Celtics ya que en 2008 fue figura con el equipo de Massachusetts que se impuso justamente a los Lakers en aquel año: el primero fue Clyde Lovellette, campeón con los entonces Minneapolis Lakers en 1954, y que posteriormente sería parte de los equipos ganadores de los Celtics de 1963 y 1964. Lovellette fue inducido al Salón de la Fama del baloncesto en 1988.

En la línea de experiencia en finales Danny Green fue otro activo de valor: campeón en la temporada de 2018-2019 con los Toronto Raptors firmó como agente libre por dos años participando en 68 juegos de temporada regular y promediando ocho puntos al final de la temporada. Tras la victoria, Danny Green se convierte en uno de los dos jugadores actualmente activos en ser campeón con tres franquicias diferentes: San Antonio Spurs (en la temporada 2013-2014), los anteriormente mencionados Toronto Raptors y Los Angeles Lakers; el otro ilustre profesional que comparte este logro no es otro que su actual compañero de trabajo, LeBron James. 

Por su parte Dwight Howard no ha sido ajeno en su carrera a jugar en finales y tras firmar por un año con los Lakers se esperaba que pudiera desplegar algunos momentos del juego brillante con el que colaboró para la obtención de dos títulos para Miami Heat en la década pasada, y es que su contratación pagó dividendos tanto en las finales de conferencia como en la ronda de campeonato en el ámbito defensivo aportando rebotes y tránsito tan necesario para contrarrestar la estrategia propuesta por su alguna vez entrenador en el equipo del sur de Florida: Erik Spoelstra.

Siguiendo con la lista de actores secundarios que contribuyeron al decimoséptimo campeonato de la franquicia angelina, Jared Dudley fue otro apreciable elemento a la par de Quinn Cook – ambos firmados en agencia libre con contratos por uno y dos años respectivamente – y por la vía de los cambios se integraron al equipo en el último tercio de la temporada tanto Dion Waiters como JR Smith.  La banca de Frank Vogel fue determinante para la victoria a la par del desempeño de LeBron James y Anthony Davis, pues en este departamento superaba ampliamente en recursos a la del equipo rival de la conferencia del Este.

Merecen una mención especial las participaciones de Avery Bradley – que declinó integrarse al equipo en la concentración de Orlando al reinicio de la temporada – y que fue de la partida de 44 de los 49 juegos que disputaron los Lakers antes del hiato que empezara en marzo 10: este será el primer anillo de su carrera y tras haber firmado un contrato por dos años en 2018 tiene la opción de renovarlo para la temporada que – de no verse interrumpida por otra tremebunda suma de eventos – empezará en diciembre de este año. Del mismo modo JaVale McGee, que fue una pieza de ayuda al equipo en 11 de 14 juegos de postemporada en el oeste previos a las finales de campeonato, es otro jugador con un contrato de dos años finalizado en este otoño y con la posibilidad de renovarlo para la temporada que viene. 

Aunque sin el brillo de la victoria, las participaciones de Andre Igoudala y Udonis Haslem no pueden ser pasadas por alto. Igoudala fue el jugador más valioso en la finales de 2015 para Golden State Warriors con los que fuera ganador de tres campeonatos y asistiera a cinco finales de manera consecutiva. Sumando su participación en esta instancia en la temporada que finalizó hace unos días se convierte en uno de diez jugadores en llegar a seis finales de manera consecutiva. Por su parte, Haslem es patrimonio del Miami Heat al ser miembro del equipo desde el año 2003 tras haber participado en las conquistas de 2006, 2012 y 2013. 

Es incierto lo que depare el porvenir, más en la coyuntura que enfrenta el vasto mundo del que hacemos parte, pero es cauto pensar que muchos de los nombres aquí reunidos puedan hacer parte de una final de la NBA nuevamente: a algunos de la lista les espera Springfield, Massachusetts tras su retiro; otros por su parte probarán su suerte en el maderamen hasta que las organizaciones y sus condiciones físicas se los permitan e, incluso, cabe pensar que varios prefieran retirarse de repetirse las muy peculiares condiciones en las que se completó el certamen en julio anterior. Independientemente de la postura que cada uno pueda tener respecto a lo que fue la temporada pasada no se debe menospreciar a estos profesionales, su compromiso con el deporte y su esfuerzo por aportar al mejor espectáculo posible. 

Por: @indierod

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