Tenía que ser el 11 de octubre de 2020. No el 9, como todos habíamos pensado, cuando iba a ser poéticamente perfecto que se coronaran campeones usando el jersey de Kobe. 

Tenía que ser el 11 de octubre de 2020. Con una camiseta distinta, con otra idea de juego, con la humildad ganada en el partido anterior cuando se veían campeones.

Tenía que ser cuando Goran Dragic volviera a la duela y diera todo de sí para intentar detenerlos. Debían ganar cuando Jimmy Butler acumulaba más de 60 minutos de juego ininterrumpido y entre Tyler Herro y Duncan Robinson anotaron 19 puntos. 

Tenía que ser hoy. 

“Este título se trata de resiliencia…” fueron las primeras palabras que se escucharon en el complejo deportivo de ESPN mientras Los Ángeles Lakers se coronaba campeón de la NBA después de 10 años. 

Sí que se trata de resiliencia, aunque sea una palabra demasiado usada. 

Es resilliente una franquicia que enamoró a los fans del baloncesto mucho antes de que existiera Michael Jordan, y lo volvió a hacer cuando MJ se retiró. 

Se trata de un legado familiar que buscó la gloria por muchos años y pasó más o menos 3650 días sin saborearla.

Es resiliente Anthony Davis, que a sus 26 años conquista su primer anillo, luego de intentarlo durante 7 años con los New Orleans Pelicans. 

Resiliente Rajon Rondo, que hoy trajo 19 puntos desde la banca y demostró por qué la experiencia y las ganas pesan más que cualquier nombre (que también tiene). 

Y la resiliencia ganó hoy, que Frank Vogel entendió que la clave era sacar a Dwight Howard y darle agilidad al equipo, por lo que escogió salir a la cancha con Alex Caruso, que demostró su valor y corazón desde el primer juego en la burbuja, despegando partido a partido, ganándose el corazón de todos los angelinos.

Es difícil sentir una alegría completa cuando se es consciente de que algo falta, y eso le pasa a muchos fans de Los Ángeles que sienten la ausencia de Kobe Bryant. Este año Los Lakers ganaron e hicieron historia pero también perdieron parte importante de ella. 

Así que también se trata de él. Ídolo indiscutible del equipo. Figura máxima de este deporte.  Ejemplo de mentalidad ganadora y actitud humilde: un deportista que, además, sabía ser humano, aunque jugara como los dioses. Se trata de él porque puedo afirmar que inspiró a su amado quinteto para despegarse del marcador con una ventaja de 30 puntos y conseguir el título hoy.

Y por supuesto, se trata de LeBron James. Hablar de LBJ y empezar a tirar números es redundar. Solo queda decir: condujo a su equipo, sobre los hombros de Black Mamba, a un anillo que nadie en la historia de este deporte podrá olvidar. 

17 anillos, 2 estrellas: Tenía que ser el 11 de octubre de  2020 el día en el que el equipo de LeBron James y Kobe Bryant se coronara campeón. Este título no solo se festeja en la tierra.