En el gran premio de Brasil, Lewis Hamilton evitó que Max Verstappen se proclamara Rey de América y asestó un golpe importante de cara a la recta final por el título.

Por: Esteban Hernández

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La gira 2021 de la Fórmula 1 por el continente americano tuvo su cita final en el circuito de Interlagos, el cual fue sede del Gran Premio de Sao Paulo o, como muchos le nombraron, el GP de Brasil. Aquí te contamos un análisis de lo que ocurrió y la sensación que deja esta carrera de cara al futuro próximo en la definición del título de la categoría.

Tocar fondo y volver con más fuerza: 

Como lo dije en un análisis previo, esperaba que Hamilton se hiciera fuerte en EEUU, mientras que Verstappen haría lo propio en México y Brasil. En la primera, fue así, pero la mala estrategia puso al Mercedes detrás del Red Bull en territorio tico; el toro aplanó y, en mi percepción, terminó la discusión por el título, ya que esperaba que en Brasil podría ser, aún, más dominante. 

Sin embargo, el inglés se hizo fuerte en la qualy y ganó la “pole” – a espera de la carrera sprint -. ¿Qué cambió entre México y Brasil? Los alemanes repusieron 1 de las 8 unidades que componen el motor – lo que les implicaba 5 puestos de sanción en la parrilla, pero que les daría un motor más fresco y potente de cara al cierre de la temporada -. Pero, la sorpresa se presentó cuando se bajaron de los coches, Max tocó el alerón trasero del Mercedes y Red Bull pidió a la FIA que se revisara su DRS; para ellos era anormal la diferencia que perdían en recta con sus rivales.   

Esta situación generó dos sanciones. La primera, y menos dolorosa, 50.000 euros para Max por tocar el auto rival, lo pueden mirar si quieren, nunca tocarlo. La más agresiva que, efectivamente como sospechó RB, el DRS de Hamilton infringía la norma. La apertura del ala no puede ser inferior a 10 mm ni mayor a 85 mm, y el rango de apertura era superior. ¿Le daba entonces la ventaja? No, no creo que fuera la razón por la que rodaron más rápido, pero merecía sanción. Entonces, Lewis fue enviado al fondo de la parrilla (puesto 20), para la carrera Sprint.

Como sabemos, el DRS – Drag Reduction System- es un sistema que permite poner plano el alerón trasero en puntos específicos de la pista y, activo, genera menor resistencia al viento, lo que se traduce entre 10 – 15 kilómetros extras de velocidad. En carrera, solo se puede activar si se rueda por debajo de un segundo del auto de adelante, y, desde 2011, se usa, precisamente, para motivar los rebases en pista.

La noticia fue notificada 2 horas antes de la carrera Sprint, lo que significó un golpe muy fuerte para las aspiraciones de Hamilton por el título. Si Max ganaba en Brasil, el pleito quedaba prácticamente sellado. 

Pero no quedo más, Lewis se ganó a la torcida brasileña durante toda la semana diciendo que Senna había sido su inspiración para llegar a la F1. Ahora, tendría que lograr una hazaña, como la que la leyenda logró en el 91, si quería mantenerse a flote.

24 vueltas tuvo la carrera sprint del sábado, tan poquito para tanto, Hamilton rebasó 15 autos como si estuviera poseído por Senna. Llegando en quinto lugar. Ahora debía sumar 5 puestos más a su salida del domingo, debido al mencionado cambio de motor. Puesto 10 y 71 vueltas por delante. 

La carrera no la volveré a contar, seguramente si me estás leyendo, la viste. Fue digna de una remontada épica en la que el inglés se puso, desde muy temprano, en tercer lugar, y fue a la caza de los dos Red Bull. Primero cayó Checo, luego, con insistencia y paciencia, Max. 

Sin embargo, no fue una carrera tranquila, para nada. También dio espacio para la polémica. ¿Creen ustedes que la maniobra de Verstappen y Hamilton daba para sanción? Los comisarios fueron claros: un rotundo no. En lo personal, opino que Max no solo sacó a Hamilton de pista, fue tan al límite que él también se fue por unos 10 metros afuera. No estamos jugando “mamacita” como muchos dirían, es un deporte de caballeros, en el que el error puede provocar la muerte. ¿Saben a qué me recordó? A Michael Schumacher contra Damon Hill en el 94 o contra Jacques Villenueve en el 97. Está bien, Max quiere el título, pero no puede seguir poniendo en riesgo a los demás para lograrlo en los momentos en que su auto se siente superado. 

A continuación, se las dejo para que ustedes mismos saquen conclusiones.

Tras la victoria de Lewis Hamilton en el Gran Premio de Brasil, la lucha por el campeonato se reduce a 14 puntos. El británico depende de sí mismo; Max, con mayor razón. Quedan 3 carreras, Qatar y Arabia, desconocidas para todos. y Abu Dhabi, para cerrar este pleito. 

Siento que este triunfo de Hamilton, y la sensación que deja con su coche, es como cuando en una película, el protagonista cae al piso golpeado por su rival y justo en el momento en el que parece vencido, toma fuerzas para remontar y encontrar la victoria. ¿Podrá una escena sacada de Hollywood descifrar el fin de la mejor temporada de los últimos 10 años? Y bueno, les dejo una última preguntar por resolver.

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