Joel Embiid dio a conocer su inconformidad con las recientes actitudes de su compañero de equipo, Ben Simmons, quien hoy fue expulsado de la sesión de entrenamiento.

Por : Mateo Arroyave

Ben Simmons es protagonista de otra de las novelas que ha sido foco de atención en la NBA durante las últimas semanas. Recordemos que todo comenzó a finales del mes de agosto cuando el base estrella de los Philadelphia 76ers le pidió a los directivos del equipo que lo traspasaran a otra franquicia de la liga antes del comienzo de la temporada 2021-2022; petición que no ha sido fácil de cumplir para los dirigentes del conjunto pensilvano, pues el mal desempeño ofensivo que ha caracterizado a Fresh Prince durante su carrera en la NBA, hace dudar a los demás equipos acerca de si contratarlo sería una buena decisión.

Combinándose esta situación con el deseo de los 76ers de querer conseguir mucho a cambio de Simmons en un traspaso, el australiano debió hacer presencia la semana pasada en las instalaciones de entrenamiento en Filadelfia, siendo este un punto clave que estaba llevando a pensar que la tensión que había entre ambas partes estaba llegando a su fin. Todo cambió esta mañana cuando se reportó que Doc Rivers, entrenador del equipo, expulsó del entrenamiento al tres veces All-Star de la NBA luego de que este se negase a participar en las actividades con el resto de sus compañeros; como consecuencia, Ben no estará presente en el primer partido de la temporada regular ante los New Orleans Pelicans.

Esta actitud rebasó la paciencia de Joel Embiid, pues a pesar de haber defendido al base durante el verano, sus declaraciones dadas hoy en rueda de prensa dan a entender que el camerunés se está cansando de la situación: “En este punto, ya no me importa este hombre, honestamente. Él hace lo que quiere. No es mi trabajo, yo me enfoco en que mejore el equipo, en ganar partidos, dar todo cada noche y liderar a los jugadores que sí están aquí. Nuestra química ha sido excelente, a pesar de lo que pasó los últimos meses, pero como dije, ya no me importa él (Simmons). Nuestro trabajo no es ser niñeras de nadie. Nos pagan por salir a la cancha, jugar y ganar partidos. No nos pagan para tratar de ser niñera de nadie y creo que mis compañeros sienten lo mismo”.

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La situación de Simmons cada vez se pone más tensionante, y este incidente se convierte en un nuevo agravante en su deseo de querer ser traspasado, pues la actitud mostrada esta mañana, puede sumarse a la lista de razones por las cuales los demás equipos no le han ofrecido mucho a los Philadelphia 76ers para llegar a un acuerdo por el jugador de 25 años.