Por: @indierod

El juego del domingo en el Raymond James Stadium de Tampa Bay entre los actuales campeones Kansas City Chiefs y los Tampa Bay Buccaneers tiene un atractivo adicional: es una analogía de los tiempos que corren.  El final de una era, el comienzo de otra etapa, una apreciable porción de eventos inéditos. Un cambio de dinastía.

A primera vista, son pocos los paralelos entre los equipos en contienda en la edición 55 del Superbowl. Los Buccaneers regresan a postemporada después de 13 años, con un ensamble de jugadores que, a inicios del año anterior, estaban más cerca del retiro que del profesionalismo. Por su parte, los vigentes campeones de la NFL, los Kansas City Chiefs, repiten su presencia en la final conforme a las expectativas generadas por la que parece ser la nueva dinastía de la AFL.  

Ya en un segundo reconocimiento, algunas similitudes aparecen a la vista. Entre ellas, que los Chiefs fueron la décima defensiva de la liga permitiendo un total de 22.6 puntos por juego permitidos a sus rivales durante la temporada regular; mientras que los Buccaneers permitieron 22.2 puntos, superando a sus rivales en la octava posición para la temporada pasada.

Otra semejanza es que ambos equipos alcanzaron un campeonato previamente. Los de Tampa lo lograron en su primera y última aparición en el Superbowl en 2003, al imponerse a los Oakland Raiders. Los de Kansas lo consiguieron hasta apenas el año anterior en contra de los San Francisco 49ers (previamente los Chiefs jugaron el primer Superbowl en 1967 en el que fueron derrotados por los Green Bay Packers). 

No obstante, el rasgo más prominente de esta final es la diferencia de edad de 18 años que separa a los dos mariscales de campo en disputa. Mientras que para uno es el amanecer de una carrera hasta ahora brillante, para el otro es el tornasolado ocaso de una trayectoria sin parangones. 

La edad es solo un número en tu mente 

Se comenta que Pablo Picasso dijo una vez: “Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida”. No es posible esclarecer si la autoría de esta cita corresponde al pintor español como tampoco si Tom Brady la conoce. No obstante, así podría resumirse lo hecho por el veterano pasador de 43 años que en la temporada en esta temporada avanzó a su décima final en 19 años; podría conquistar su séptimo anillo de campeonato además de convertirse en el primer mariscal de campo en ganar un título tanto con un equipo de la AFC como de la NFC. 

Los Tampa Bay Buccaners incorporaron a viejos conocidos del más exitoso capitán del fútbol americano profesional. Convenciendo para jugar una temporada más a Rob Gronkowski – con el que ganó tres anillos en los Patriots –,  Antonio Brown – con el que apenas trabajó en la primera parte de la temporada de 2019 resultado de las múltiples acusaciones por violencia motivo por el que New England suspendió su vínculo contractual;  y que en conjunto con el receptor Mike Evans – parte del equipo de Florida desde su debut profesional en 2014 – consolidaron a la tercera ofensiva más productiva de la liga en temporada regular promediando 30.8 puntos por juego.

El entrenador en jefe de Tampa Bay, Bruce Arians, ha ratificado en varias ocasiones que ha permitido que Brady opere su línea ofensiva a su criterio y, al parecer, esta holgura ha contribuido a los buenos resultados dentro del terreno aprovechando su enorme experiencia. Por su parte, Arians – que es más valorado por sus facultades motivacionales que por su pericia como estratega – puede convertirse en el entrenador de mayor edad en conseguir el trofeo Vince Lombardi a los 68 años. 

El nuevo orden

Los Kansas City Chiefs no desentonaron con los pronósticos al terminar como el mejor equipo de la liga con una marca de 14-2 en la temporada regular y un paso sin mayores adversidades durante los play-offs. Adicionalmente, tienen la oportunidad de ser campeones en ediciones consecutivas: algo que no ha sido posible desde el año de 2005 en que los New England Patriots de Tom Brady le ganaran 24 a 21 a los Philadelphia Eagles. En aquella ocasión fueron dirigidos por Andy Reid y  por tercera ocasión en su carrera, tendrá presencia en el juego más importante del año.

Por su parte el mariscal de campo de Kansas City, Patrick Mahomes, puede convertirse en el mariscal de campo más joven en ganar dos títulos (con 24 años)  y, además, de manera consecutiva. De conseguir esta victoria, Mahomes – que firmó en 2020 un contrato por 10 años con la organización de los Chiefs por 450 millones de dólares – no solo estaría ratificando el valor del contrato más lucrativo para un atleta profesional en EEUU, sino que además estaría pavimentando el camino para, algún día, igualar a Tom Brady. 

Primeras veces 

Entre algunos de los acontecimientos inéditos que tendrán lugar el próximo domingo. Por primera vez el equipo que juega en la sede del evento es local. Sin embargo, y para efectos prácticos, con las limitaciones resultado de la crisis sanitaria del COVID 19, el efecto es nimio ya que se ha autorizado el ingreso de apenas 25000 espectadores – en lo que será la menor asistencia registrada para el evento – y de los cuales 7500 son trabajadores de la salud a los que la NFL en reconociendo de su labor les ha obsequiado entradas.

Aunque ambas franquicias han permitido a los aficionados ingresar a sus estadios durante la temporada, la medida ha sido controvertida señalando las evidentes consecuencias de tal congregación.

A lo anterior se suma la preocupación por un incremento de contagios ante la inminencia de reuniones alrededor de la Unión Americana, tal como ha señalado el ahora ampliamente reconocido Dr. Anthony Fauci. Otro hecho relevante de la jornada, y de connotaciones más optimistas, es que por primera vez una mujer será árbitro durante el Superbowl: Sarah Thomas. A sus 47 años, y después de ser la primera mujer en ser réferi permanente de la NFL desde 2015, ha sido seleccionada para oficiar en esta contienda. 

Un show de medio tiempo con sabor a revancha

El nombre de Abel Makkonen Tesfaye dice poco para la gran mayoría del público alrededor del mundo, pero si se menciona a The Weeknd el efecto es completamente distinto. La figura del pop originaria de Toronto ha revelado en las últimas semanas que ha invertido 7 millones de dólares de su patrimonio para ofrecer un show del medio tiempo sin precedentes. Es un hecho conocido su resquemor con la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación – NARAS – (que otorga los Grammy) que no tuvo en consideración su más reciente álbum After Hours (2020) a pesar del reconocimiento de medios especializados y éxito comercial,  por lo que en un genuino espíritu de revancha, casi deportivo, ha subido las expectativas por el entretenimiento del descanso casi a la par de la propia final.

Qué ver, a quién ver y por dónde ver…

El juego será transmitido para Colombia por la cadena ESPN 2 desde las 5 PM, hora local.

La ofensiva de los Kansas City Chiefs es un complemento formidable a las habilidades de su mariscal de campo con Travis Kelce y Tyreek Hill, pero los avances de sus corredores no deben ser menospreciados pese a la vocación pasadora de esta ofensiva, en especial Clyde Edwards –Helaire y el experimentado Le’Veon Bell. En lo que se refiere a la defensiva, el aporte de Chris Jones ha sido valioso en especial por su presión a los mariscales de campo rivales a los que golpeó en 28 ocasiones durante la temporada regular. 

De su parte, la ofensiva de los Tampa Bay Buccaneers aglutina a algunos de los mejores jugadores en sus respectivas posiciones como los ya mencionados Rob Gronkowski y Mike Evans, y a los que además se pueden sumar Chris Goodwin   – que debido a una lesión en un dedo ha perdido regularidad y producción – junto a los corredores Leonard Fournette y Ronald Jones que consiguieron las yardas necesarias para destrabar jugadas durante esta postemporada.

Defensivamente, este equipo ha probado ser eficiente en especial por la labor de Davonte David y Devin White. Por su parte, el coordinador defensivo de Tampa Bay, Todd Bowles, ha demostrado en esta postemporada afinar su libro de jugadas ante antagonistas de peso, tal como lo hizo en la final de la NFC en contra de los Green Bay Packers.

Superbowl Sunday: un espectáculo deportivo y artístico que, este año en especial, simboliza el cambio de dinastía en la NFL ¿podrá Mahomes recibir la corona a Brady con el trofeo entre manos?