Independiente Santa Fe y América de Cali, campeón y subcampeón de la Liga Femenina del año pasado, se ganaron el derecho de representar a Colombia en la Copa Libertadores Femenina que se disputa en Argentina.

Como equipos abanderados de un país que invierte poco en ese campo del balompié y que apenas desde 2017 tiene un torneo profesional, el papel de Cardenales y Escarlatas tomó relevancia en la actual edición continental.

Las Leonas quedaron eliminadas en los cuartos después de caer 3-1 con Universidad de Chile, mientras que las Diablas Rojas superaron en esa fase a Boca Juniors con marcador de 2-1.

El tanto de la victoria lo hizo Gisela Robledo en el minuto 90, tal vez una antesala de lo que fue el partido de la semifinal ante Corinthians, el vigente campeón. Tamires puso el 1-0 para las brasileñas al 57’.

Otro triunfo agónico

Cuando el tiempo y la esperanza del América de Cali se agotaban, Joemar Guarecuco anotó el 1-1 al 93’ con un tremendo golazo y estiró la serie –y la ilusión– hasta los penales.

Fue en dicha instancia que apareció Katherine Tapia para responder a la confianza del cuerpo técnico encabezado por Andrés Usme: la exarquera de Atlético Nacional atajó los dos cobros para el 4-3 en la definición.

Catalina Usme, Gabriela Rodríguez, Anlly Iglesias y Diana Ospina acertaron en sus disparos y la capitana del América de Cali fue la voz de la cordura en medio de la alegría por la clasificación a la gran final: “Mesura, mesura”.

El domingo 21 de marzo en el estadio José Amalfitani, el conjunto caleño buscará el segundo título continental para Colombia en esta rama, tras el conseguido por el Atlético Huila en el 2018.

América de Cali luchará por el primer lugar de la Copa Libertadores Femenina contra Ferroviária, que eliminó a Universidad Católica de Chile (0-0 en los 90′ y 7-6 en los penales), a partir de las 5:45 p.m.

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