Lewis Hamilton y una carrera especial, ha igualado a Michael Schumacher como el piloto con más victorias de la Fórmula 1 y justamente en el circuito alemán, en un fin de semana con todos los condimentos para reescribir la historia.

Hamilton recibe el casco de Michael como reconocimiento, por parte de su hijo.

Se apagaban las cinco luces en Alemania y daba inicio el Gran Premio de Eifel, uno que prometía muchas emociones y más si se tenía en cuenta las condiciones en las que comenzó el fin de semana para los pilotos. El viernes no se pudo llevar a cabo los primeros libres debido a la espesa niebla que cubría todo el circuito. Aun así, la carrera dominical daba inicio sin signos de tempestad y con un Valtteri Bottas que no estaba dispuesto a ceder más terreno a Hamilton.

Que Hamilton por afuera, Bottas por dentro; no se daban tregua los Mercedes mientras Verstappen no les perdía pista desde el tercer lugar. Más atrás se ubicaban Leclerc y Ricciardo que ya habían superado a un amilanado Albon.

Transcurría el primer cuarto del circuito y daba la impresión de que Bottas se acomodaba en la punta de la carrera, pero el finlandés bloquea en la curva 1 y se va de largo, error que se paga con sangre y más contra un campeón mundial como Lewis en el retrovisor. Vueltas más adelante Valtteri no podía mantener el ritmo acusando pérdidas en la unidad de potencia y llevando al líder de la pole a abandonar por primera vez en la temporada.

Ahora con el camino expedito comenzaba a rodar el Hammer Time, arrancaba su propia carrera; más atrás, Pérez y Leclerc se disputaban a muerte el cuarto puesto. Primero se lanzaba ‘Checo’ pero Charles que respondía, el piloto de Ferrari se la ponía color de hormiga al mexicano que lo intentaba por todos los medios pero que no lo conseguiría hasta una vuelta más tarde.

A falta de 15 vueltas se activaba el Safety Car luego del abandono forzado de Lando Norris y se prendía en fuego la lucha por los puntos y mejor aún, el podio. Se reanudaba el circuito, Hamilton de nuevo que imponía condiciones, mientras Ricciardo se le abalanzaba con todo a Verstappen por la segunda casilla y Peréz hacía lo propio por entrar al podio; disputa incansable también entre Leclerc y Hülkenberg que firmaba un fin de semana inusual.

Bandera a cuadros y Lewis Hamilton que reescribía la historia, lograba su victoria número 91 igualando así a Michael Schumacher como el más ganador de circuitos en toda la Fórmula 1; de cerca lo seguía un Verstappen que celebraba arrebatarle la vuelta rápida al campeón y completaba el podio Daniel Ricciardo. Momento especial para el australiano que no conseguía uno desde Mónaco 2018 y más aún para su escudería: Renault no estaba entre los tres mejores desde Malasia 2011.

Lewis pasa a la historia, hace parte del olimpo automovilístico y ahora se pone con pie y medio en un nuevo título mundial que parece que será imposible de arrebatarle.

 It ‘s Hammer Time.

Por: Alejandro Moreno

Twitter: Morenoce10