Como la mayoría de los eventos ocurridos durante este año la Serie Mundial, que empieza este 20 de octubre, será única en su tipo.

Para empezar los rivales que se enfrentan lo harán por primera vez en el Clásico de Otoño: Los Angeles Dodgers vuelven tras la derrota de 2018 en contra de los Boston Red Sox después de cinco juegos, repitiendo así el desenlace de la Serie Mundial de 2017 que perdieron en contra de los Astros de Houston en siete. Por su parte, los Tampa Bay Rays regresan después de doce años: su experiencia previa fue en 2008 cuando perdieron contra los Philadelphia Phillies después de cinco juegos. Para la franquicia del Sur de California con origen en Brooklyn será la vigésimo primera participación en esta instancia en la que busca su séptimo título –el último conseguido en la campaña de 1988–, en tanto que para el equipo de Florida es apenas su segunda oportunidad y, de llegar a imponerse al final, su primer campeonato.

EL CAMINO A OCTUBRE

Ambos equipos encabezaron en victorias sus respectivas ligas y es que en esta dilatada campaña de apenas 60 juegos de temporada regular los Dodgers tuvieron el mejor registro de MLB con 43 victorias, seguidos de los Rays –que tuvieron el mejor registro de la Liga Americana– con 40.

El paso por la postemporada fue relativamente sencillo para las dos franquicias hasta las series de campeonato de sus respectivas ligas. En el caso de los Dodgers tuvieron que enfrentar un nada auspicioso comienzo tras perder sus dos primeras salidas en contra de los Atlanta Braves a los que vencieron el domingo anterior en un séptimo juego. Por su parte los Rays, después de ganar los tres primeros encuentros con los Houston Astros, fueron forzados a un séptimo juego en lo que pudo ser la segunda remontada de un equipo 0-3 desde que los Boston Red Sox lo consiguieran en la misma serie de campeonato de la Liga Americana en contra de los New York Yankees en 2004.

VALORES FAMILIARES

En lo que respecta a las nóminas los Rays son una muestra sobresaliente del manejo de una organización que consiguió ensamblar un equipo ganador con la tercera nómina más baja de las Ligas Mayores (poco menos de 123 millones de dólares) en conjunto con la habilidad de sacar provecho de cambios: tal ha sido el caso del cubano Randy Arozarena –proveniente de los St. Louis Cardinals– y que lleva siete cuadrangulares en lo que va de esta postemporada. Otro de los puntos altos de este equipo es su cuerpo de lanzadores abridores con Tyler Glasnow, Ian Snell y Charlie Morton que llegaron a la organización por la vía de la agencia libre y que son asistidos por un bullpen de buen manejo. Su gran debilidad es la ofensiva, y eso a pesar de que tanto los extra-bases como los cuadrangulares fueron el grueso de su producción de carreras.

En oposición a los Rays, los Dodgers cuentan con la segunda nómina más alta del béisbol –auspiciada por el segundo mercado más grande de EEUU como lo es Los Angeles– con una ofensiva poderosa fortalecida por la adquisición de Mookie Betts por 12 años y 365 millones de dólares con el expreso propósito de conseguir el jugador que faltaba para levantar el Trofeo del Comisionado. Le acompañan en este departamento Corey Seager, Max Muncy, Justin Turner, Will Smith y Cody Bellinger. A diferencia de Tampa Bay, los lanzadores abridores de Los Angeles son motivo de preocupación por la crónica deficiencia de resultados positivos que en Serie Mundial ha tenido Clayton Kershaw y los recientes escolios en las salidas de Dustin May, Walker Buehler y Tony Gonsolin. En los aspectos positivos la presencia del mexicano Julio Urías, robustecido por su labor en el último juego en contra de los Braves, aporta algo de tranquilidad a la vez que sigue siendo de pronóstico reservado la fiabilidad de los lanzadores relevistas como el venezolano Brusdar Graterol y el curazaleño Kenley Jensen.

PARECIDOS RAZONABLES

Ambas franquicias han contado con los servicios de sus respectivos managers por los últimos cinco años: tanto Kevin Cash por los Rays como Dave Roberts por los Dodgers están en sus posiciones desde 2015 en lo que ha sido el primer cargo como dirigente para los dos. Hasta ahí las similitudes ya que Roberts asistirá a su tercera Serie Mundial mientras que Cash apenas debuta.

UNA SERIE MUNDIAL ÚNICA

Por motivo de la contingencia sanitaria del COVID 19 por primera vez en la historia la locación que albergará el evento será un campo neutral: el Global Life Field de Arlington, Texas. En el recientemente inaugurado parque de los Texas Rangers se ha estipulado que su prominente techo replegable permanecerá abierto para garantizar la seguridad de los 11500 aficionados que tendrán acceso a ver los juegos. Cabe destacar que por primera vez desde 1944 se disputarán todos los encuentros en un mismo escenario: la última tuvo lugar entre Browns (posteriormente convertidos en Baltimore Orioles) y Cardinals que se enfrentaron en el mismo campo que compartían en St. Louis, Missouri. Otro detalle no menor fueron las acotaciones para hacer más expedito el desarrollo del juego y aligerar el manejo de las alineaciones tales como la del bateador designado para los equipos de la Liga Nacional, además de que cada lanzador debe enfrentar a un mínimo de tres bateadores en cada aparición. Y, aunque para efectos prácticos no tendrá mayor relevancia, los Dodgers –resultado de tener la mejor marca de la liga– empezarán en condición de locales los dos primeros juegos: para los enfrentamientos 3, 4  –y de ser necesario 5– los Rays oficiarán como el equipo anfitrión; y si la serie llegara a extenderse una sexta y séptima jornada los Dodgers serán locales nuevamente. Muy a pesar de los ajustes que tendrán lugar para la versión 116 de la Serie Mundial algunos principios se mantienen.

PLAY BALL!

  • Los días en los que se disputarán los cuatro primeros juegos son 20, 21, 23 y 24 a las 7pm, hora de Colombia; y de ser necesarios juegos 5, 6 y 7 los días 25, 27, y 28 a la misma hora.
  • Para el primer enfrentamiento los lanzadores abridores serán Tyler Glasnow por los Rays y Clayton Kershaw por los Dodgers, en lo que es una oportunidad para este último de redimirse en esta instancia en la que le ha sido esquivo el éxito que lo suele acompañar en temporada regular.
  • El evento puede sintonizarse en nuestro país a través de la señal de ESPN 3.

Por: Rod Ávila – @indierod.