Las declaraciones de Lucas tras el clásicoFoto: Captura de Pantalla

El técnico de Atlético Nacional reconoció el buen planteamiento de Independiente Medellín durante el primer tiempo, felicitó a Luis Amaranto Perea y destacó la reacción de sus jugadores para remontar el clásico paisa. También lanzó críticas por la programación del calendario, aseguró que el plantel está “reventado” y advirtió que Ian Poveda y Chicho Arango no estarán disponibles para los cuadrangulares.

Atlético Nacional celebró una nueva victoria en el clásico paisa, pero su entrenador, Lucas González, no ocultó las dificultades que atravesó el equipo antes de remontar el 2-1 frente a Independiente Medellín. En la rueda de prensa posterior al compromiso por la fecha 16 de la Liga BetPlay II-2026, el estratega verdolaga reconoció el mérito del planteamiento de Luis Amaranto Perea, valoró la respuesta de sus dirigidos y puso sobre la mesa el desgaste físico que acumula el grupo en medio de una exigente seguidilla de partidos.

González fue autocrítico al analizar los primeros 45 minutos, en los que el DIM se adelantó con un cabezazo de Alfonso Cimarra y consiguió complicar a su rival con presión y buen manejo de los espacios. Para el entrenador, el Medellín no solo aprovechó las dificultades de Nacional, sino que tuvo méritos propios para imponerse en ese tramo del encuentro.

“El primer tiempo del Medellín fue muy bueno, no pudimos contrarrestarlos y aprovecho para felicitar a Amaranto. Venían de un par de derrotas y era difícil, era un escenario con nuestra hinchada impecable, alentándonos, haciéndonos sentir que jugábamos con más jugadores”, manifestó el técnico.

El entrenador también resaltó que el conjunto rojo modificó su planteamiento respecto al clásico anterior y salió a presionar con mayor decisión. “A diferencia del clásico anterior, esta vez vinieron a presionarnos y compitieron muy bien. La primera parte es una de las peores que recuerdo como entrenador de Atlético Nacional”, admitió.

Lejos de responsabilizar exclusivamente a sus futbolistas, González reconoció el trabajo del cuerpo técnico rival. “Puedo venir y culpar a mis jugadores, pero en el fútbol uno siempre juega contra alguien y en este caso tiene mucho mérito lo que lograron Amaranto y sus jugadores”, agregó, en un reconocimiento directo al planteamiento de Independiente Medellín.

El orgullo verdolaga, clave para la remontada

La historia cambió en el segundo tiempo. Nacional encontró el empate al minuto 53, con una definición de Edwin Cardona tras una asistencia de Elías Cabrera, y selló la remontada al 73, cuando Andrés Sarmiento aprovechó el pase de Samuel Velásquez para marcar el 2-1 definitivo.

Para González, la reacción estuvo relacionada con los ajustes realizados durante el descanso y con la respuesta emocional de sus dirigidos. El entrenador destacó el trabajo de sus asistentes para encontrar soluciones tácticas y explicó que el mensaje al grupo fue reconocer que el Medellín estaba compitiendo mejor.

“Le tocamos el orgullo a nuestros jugadores, era imposible perder con nuestra hinchada, no se podía permitir. Mérito de los chicos al darle vuelta a un partido muy difícil”, afirmó.

El técnico explicó que el equipo debía encontrar los espacios que dejaba el Medellín a la espalda de sus dos mediocentros, una alternativa que Nacional no había conseguido aprovechar durante la primera parte. La modificación de la dinámica le permitió al verde recuperar terreno, aumentar su presencia ofensiva y terminar celebrando ante su gente.

González también dejó una frase contundente sobre el mensaje que les transmitió a sus futbolistas en el entretiempo: “Un partido se puede perder por fútbol, pero no por falta de cojones”. Para el entrenador, llegar al descanso en desventaja no significaba que el encuentro estuviera perdido, sino que era necesario corregir, ajustar y demostrar carácter.

La programación tiene al equipo “reventado”

Más allá del resultado, uno de los asuntos que más preocupó al entrenador fue la acumulación de compromisos en pocos días. Según explicó, Nacional disputó cinco partidos en aproximadamente diez días, con tres encuentros entre los dos clásicos paisas, mientras Independiente Medellín solo tuvo uno en ese mismo periodo.

“Nos enfrentamos en dos clásicos, afortunadamente ganamos los dos, pero ellos jugaron un partido entre los dos clásicos y nosotros tres, dos de ellos como visitante, lo cual es absurdo. Lo dije antes y lo repito hoy”, señaló González, quien cuestionó las condiciones de recuperación que afrontó su equipo.

El estratega aseguró que la carga física también condicionó las decisiones sobre la nómina y las rotaciones. Aunque Nacional logró repetir el equipo que había utilizado entre diez y once días atrás, en los demás compromisos tuvo que realizar numerosos cambios para administrar el desgaste de sus jugadores.

“El equipo está reventado y es normal que lo esté”, afirmó. El entrenador explicó que el plantel tendrá tres días antes de volver a competir y que, por fin, contará con una jornada libre para que los futbolistas descansen y compartan con sus familias, lejos de las exigencias del fútbol.

La pelota quieta, una tarea pendiente

Pese a la celebración, el entrenador identificó aspectos por corregir, especialmente en defensa. El gol de Cimarra llegó tras una acción de pelota quieta y dejó al descubierto un problema de marcación que González considera inaceptable para un equipo que aspira a competir por el título.

“Lo que más molesto me tenía era recibir un gol en balón parado, no se puede soltar la marca, desatender y que queden jugadores libres”, explicó. El técnico anunció que revisará nuevamente el primer tiempo para identificar los errores y preparar el siguiente compromiso, teniendo en cuenta que cada rival plantea dificultades diferentes.

El calendario no da tregua. Nacional deberá pasar rápidamente la página del clásico y concentrarse en el partido del jueves frente a Independiente Santa Fe, para el que el cuerpo técnico comenzará a estudiar los movimientos y la organización del conjunto bogotano.

Una victoria para recordar

La remontada ante el Medellín dejó una enseñanza que González considera valiosa para lo que viene. El entrenador reconoció que preferiría que su equipo pudiera mantener el nivel de algunos partidos recientes, pero entiende que los encuentros exigentes también forman parte del camino hacia el título. “Eso queda en la memoria del jugador y cuando volvamos a vivir un partido difícil, ya sabemos que lo podemos sacar adelante”, expresó.

Atlético Nacional se quedó con el clásico, aseguró su clasificación a los cuadrangulares y volvió a demostrar capacidad de reacción en un escenario de máxima exigencia. Sin embargo, para Lucas González, la celebración debe convivir con la autocrítica: el equipo necesita corregir los errores defensivos, recuperar futbolistas y administrar el desgaste para afrontar la fase decisiva. El triunfo ante el DIM alimenta la confianza verdolaga, pero el reto será sostenerla cuando empiece la disputa por un lugar en la final.

Deja una respuesta