Junior CampeónFoto: Cortesía

Con autoridad, jerarquía y una serie impecable, Junior de Barranquilla se consagró como el nuevo campeón del fútbol colombiano tras superar al Deportes Tolima en la gran final de la Liga BetPlay. El equipo dirigido por Alfredo Arias cerró la serie con un global de 4-0 y volvió a celebrar un título que ratifica su peso histórico en el balompié nacional.

Junior llegó a Ibagué con una ventaja amplia tras el contundente 3-0 conseguido en el partido de ida en un Metropolitano que fue una verdadera caldera. Lejos de especular, el conjunto barranquillero mostró desde el inicio del juego de vuelta una postura inteligente, ordenada y efectiva, sabiendo manejar los tiempos del partido y la presión de un estadio Manuel Murillo Toro repleto y expectante por una posible remontada del cuadro ‘Pijao’.

La sentencia definitiva llegó temprano. Al minuto 17, José Enamorado volvió a aparecer en el momento justo para confirmar su extraordinaria serie final. El extremo aprovechó una transición rápida y, con frialdad, venció al arquero rival para marcar el 1-0 en Ibagué y el 4-0 en el global, un golpe anímico del que Tolima nunca logró recuperarse. Con ese tanto, Enamorado se consagró como la gran figura de las finales, tras anotar tres de los cuatro goles con los que Junior levantó el título.

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El partido tuvo un punto de quiebre al cierre del primer tiempo, cuando Guillermo Paiva vio la tarjeta roja y dejó al Junior con un hombre menos. Sin embargo, ni siquiera la superioridad numérica le alcanzó al equipo dirigido por lucas González  para cambiar la historia. Aunque el conjunto local generó varias aproximaciones y exigió en algunos pasajes al arquero rojiblanco, la falta de efectividad y la solidez defensiva del Junior impidieron cualquier intento de reacción.

En el complemento, el Tiburón se mostró sólido, concentrado y con oficio de campeón. Alfredo Arias movió sus fichas con inteligencia, reforzó el bloque defensivo y administró el resultado con la experiencia de un equipo acostumbrado a las finales. Tolima empujó más con ganas que con ideas claras, pero se encontró siempre con un rival bien plantado y convencido de su objetivo.

Con el pitazo final, Junior desató la alegría de su gente y sumó su estrella número 11. Un título construido con contundencia, carácter y una final sin discusión, que confirma al equipo barranquillero como uno de los grandes protagonistas del fútbol colombiano. Barranquilla celebra, el Tiburón vuelve a reinar y el campeonato tiene, una vez más, dueño rojiblanco.

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