Mientras Atlético Nacional se aferra al recuerdo de sus grandes remontadas para creer en la final de la Liga BetPlay 2026-I, Junior de Barranquilla también tiene argumentos recientes para confiar. El equipo rojiblanco afrontará el partido definitivo en Medellín con una ventaja de 3-0 y con el antecedente fresco de haber conquistado su última estrella precisamente definiendo como visitante y después de haber construido una diferencia similar en el juego de ida.
La historia se remonta apenas al semestre anterior, cuando el conjunto barranquillero se coronó campeón de la Liga BetPlay 2025-II tras superar al Deportes Tolima en una serie que tuvo un desarrollo muy parecido al que hoy vive frente a Atlético Nacional.
En aquella oportunidad, Junior golpeó con contundencia en el partido de ida disputado en Barranquilla. El equipo de Curramba mostró toda su jerarquía y derrotó 3-0 al conjunto pijao, dejando encaminada la conquista del campeonato y obligando al Tolima a buscar una remontada histórica en el estadio Manuel Murillo Toro.
Sin embargo, lejos de especular con el resultado, el cuadro tiburón llegó a Ibagué con la intención de sentenciar la serie. A pesar del ambiente hostil y de la presión de una afición que soñaba con una reacción milagrosa, Junior mostró personalidad y controló gran parte del compromiso.
Cuando el Tolima intentaba acercarse en el marcador global, apareció una de las figuras del equipo barranquillero. Un solitario gol de José Enamorado terminó por derrumbar las aspiraciones del conjunto local y le dio a Junior una victoria por 1-0 en territorio tolimense.
El resultado dejó un contundente global de 4-0 y permitió que los rojiblancos celebraran su estrella número 11 en el fútbol profesional colombiano. Aquella consagración ratificó la capacidad competitiva de un equipo acostumbrado a disputar instancias definitivas y a manejar la presión de las grandes finales.
Lee también: Así fue la última gran remontada de Atlético Nacional
Ahora, varios meses después, Junior vuelve a encontrarse en una situación similar. El triunfo 3-0 conseguido en el estadio Romelio Martínez frente a Atlético Nacional le permite llegar a Medellín con una ventaja importante, aunque consciente de que enfrentará a uno de los clubes más grandes del país en un escenario históricamente complicado.
La experiencia reciente puede jugar a favor del equipo barranquillero. Buena parte de la plantilla conoce lo que significa administrar una diferencia amplia en una final y sabe cómo responder en ambientes adversos cuando el rival busca una remontada impulsado por su afición.
El fútbol colombiano ha demostrado que ninguna serie está definida hasta el pitazo final. Sin embargo, si algo respalda la confianza de Junior antes de visitar el Atanasio Girardot es precisamente su antecedente más reciente: la última vez que llegó a una final con una ventaja de tres goles obtenida en casa, terminó levantando el trofeo como visitante. Una historia que los tiburones esperan repetir para conservar la corona y seguir ampliando su exitoso legado en el balompié nacional.

