La programación de la fecha final del todos contra todos de la Liga BetPlay 2025-I tuvo que ser modificada por un insólito motivo: el estadio El Campín fue alquilado para la celebración de una boda, lo que obligó a mover toda la jornada para el domingo y perjudicó la preparación de los clubes con compromisos internacionales.
En una escena digna del realismo mágico colombiano, la jornada 20 de la Liga BetPlay 2025-I no pudo disputarse el sábado, como estaba previsto originalmente, debido a que el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá fue reservado para una boda. El evento social impidió la realización del duelo entre Millonarios y Chicó, por lo que la Dimayor se vio obligada a trasladar toda la fecha para el domingo, dado que, por reglamento, todos los partidos deben jugarse de manera simultánea en la última fecha.
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El hecho ha generado malestar en algunos sectores del fútbol profesional colombiano, especialmente en los cuatro equipos que actualmente disputan torneos internacionales, Bucaramanga, Nacional, América y Once Caldas, quienes contaban con un día adicional de recuperación para encarar sus compromisos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana. Sin embargo, la imposibilidad de utilizar el principal escenario de la capital obligó a reajustar toda la programación.
❌😳 La fecha 20 del fútbol colombiano no se pudo jugar el día sábado debido a que había un MATRIMONIO en EL CAMPÍN.
Esto evitó ayudar a los 4 equipos colombianos que disputan torneo internacional, para que tuvieran un día más de descanso. ⚠️😬
— Toque Sports (@ToqueSports) May 26, 2025
Más allá de la sorpresa por la inusual situación, el hecho deja nuevamente en evidencia las falencias estructurales en la organización del fútbol colombiano y la prioridad que a veces tienen eventos privados sobre el calendario profesional. Que un matrimonio haya condicionado el desarrollo de una jornada clave en el campeonato nacional pone en tela de juicio la planificación y el uso compartido de los estadios públicos.
La Dimayor aún no ha emitido una declaración oficial sobre si habrá medidas para evitar que esta situación se repita en el futuro, pero lo cierto es que la imagen del fútbol colombiano ha vuelto a quedar expuesta por una anécdota que parece insólita, pero que es completamente real.

